Diseñados principalmente para la limpieza de vajilla y utensilios de cocina.
Se caracterizan por tener un mango largo y ergonómico,
con una empuñadura angular que facilita el acceso a rincones difíciles.
Además de platos y ollas, por su forma esquinera también se utilizan
para limpiar azulejos, baldosas o incluso calzado.
